Liberan a diez pingüinos en el mar de Argentina durante la cuarentena


Desde que el coronavirus llegó a Argentina, las playas de San Clemente lucen desoladas. Solo se escucha el sonido arrullador que causa el choque de las olas con la arena blanca y el canto de las aves que revolotean sobre el océano Atlántico.

En la mañana del domingo 19 de abril, el panorama de calma que ha dejado la pandemia recibió a 10 pingüinos magallánicos de la especie Spheniscus magellanicus, aves que antes de la cuarentena fueron recuperadas por la Fundación Mundo Marino debido a un estado de salud deplorable.

Las playas de San Clemente recibieron a 10 pingüinos que fueron rescatados en varias localidades argentinas. Foto: Fundación Mundo Marino.

Los pingüinos fueron rescatados por la fundación entre los meses de noviembre y diciembre del año pasado y febrero de 2020, en las localidades de Pinamar, Villa Gesell, Mar de Ajó y San Clemente del Tuyú. Todos presentaban cuadros similares de desnutrición, anemia, hipotermia y alto grado de parasitosis.

Los animales fueron llevados al centro de rescate de la fundación, donde recibieron como primera medida una hidratación. “Les suministramos agua con vitaminas, proteínas y azúcares. Recuperado el nivel adecuado de hidratación, les dimos una fórmula con agua y pescado licuado. El siguiente paso fue ofrecerles pescado en trozos y, finalmente, pescado entero”, dijo Ignacio Peña, médico veterinario de la Fundación Mundo Marino.

Los pingüinos regresaron al mar en manada. Foto: Fundación Mundo Marino.

Luego del proceso de rehabilitación, los pingüinos ya estaban listos para regresar a su hábitat natural: las aguas del océano Atlántico. Al abrir la caja azul donde fueron transportadas, las aves de plumaje negro con blanco primero divisaron el mar: su hogar.

A paso lento pero seguro y en manada, luego fueron caminando por la playa hasta sumergirse en el océano y perderse en el horizonte. Tres expertos de la fundación fueron los únicos testigos humanos que presenciaron el regreso a la libertad de los pingüinos.

Spheniscus magellanicus es una especie que, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se encuentra casi amenazada. Migra entre fines de marzo y principios de abril desde la fría Patagonia hasta latitudes más cálidas, como Río de Janeiro en Brasil. 

“Previamente, su ciclo de reproducción se lleva a cabo entre septiembre y marzo. Luego mudan completamente su plumaje antes de iniciar el viaje migratorio”, aseguró la Fundación Mundo Marino.

Las playas desoladas por la cuarentena fueron testigos de la liberación de estos pingüinos. Foto: Fundación Mundo Marino.

Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y jefe del centro de rescate de la fundación, estos animales poseen un comportamiento gregario, es decir que vive en comunidades. “Por eso tuvimos que esperar a tener un número mínimo de recuperados para poder reinsertarlos en grupo. Pasan gran parte del tiempo en el agua, por lo que si aparecen solos en la playa es un mal síntoma. Lamentablemente, en su periplo migratorio al no encontrar el alimento suficiente, salen famélicos a nuestras costas con cuadros de hipotermia y desnutrición”.

Los pingüinos absorben el agua a través del alimento que ingieren, por lo que frente a la escasez del mismo, sobreviene un cuadro de deshidratación y debilitamiento de su sistema inmunológico. “Esto los vuelve más vulnerables a cualquier tipo de patología y los hace salir famélicos a las costas con cuadros de hipotermia o hipertermia, dado que no pueden regular correctamente su temperatura”, indicó la fundación. 

Los pingüinos se fueron nadando hacia lo más profundo del océano Atlántico. Foto: Fundación Mundo Marino.

Por:

Comentarios

Entradas más populares de este blog

PR es catalogado como la mejor jurisdicción de los E.U. enfrentando al COVID-19

Familia capta en video cuando se estremece el suelo por la réplica de 6.0

Atención a ti que recibes notificaciones de CANAL 1 TELE 1